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México, segundo lugar en "piratería" en Latinoamérica
Según Microsoft, la distribución y copia de software deforma ilícita ha generado pérdidas por más de US $800 millones de dólares.
El 21 de octubre de 2008 fue declarado por Microsoft como el "Día Mundial Anti-Piratería".
Curiosamente, durante este día poco se habló sobre los terribles crímenes que los piratas cometen al abordar y secuestrar embarcaciones (y que en México puede ser castigado con la pena de muerte), tal como ocurre en algunas costas de África. Más bien el tema fue el del uso, copia y distribución de software sin consentimiento de sus dueños legítimos. Actividad que si bien es causal de delito, no conlleva a la pena capital... todavía.
Esta actividad ha ocasionado pérdidas por alrededor de US $50 millardos de dólares y en México se han perdido US $836 millones de dólares, lo que ha puesto al país en el segundo lugar de afectación en Latinoamérica según David Finn, abogado general asociado del Equipo Mundial de Antipiratería de Microsoft. La fuente aquí.
Las cifras suenan alarmantes, pero quizás lo que la BSA y el IDC no toman en cuenta es que en muchos casos esas supuestas pérdidas jamás se hubieran reflejado en ventas debido a que una basta cantidad de las organizaciones y personas que han optado por la copia, uso y distribución de software de forma ilegítima jamás podrían haber pagado los costos del licenciamiento. Incluso sería mucho más interesante averiguar las pérdidas en las economías locales si estas personas y organizaciones hubieran quedado aisladas de la tecnología o también la hegemonía en la base de usuarios que ciertos productos gozan gracias a estas prácticas.
El tema de la copia, uso y distribución ilegítima de software tiene muchas vertientes que afectan de distintas maneras a las economías locales y globales, pero que sin duda afectan a la sociedad de una manera negativa ya que aún cuando pudiera haber ciertos atenuantes, la pobreza no es un pretexto para incumplir con la Ley. Por otro lado, distraer la labor de autoridades públicas como la PGR para favorecer los intereses de ciertas empresas restando recursos al seguimiento de delitos graves como los que ocurren y quedan impunes cotidianamente, tampoco parece ser una gran idea.
Afortunadamente para las personas y las organizaciones con bajos recursos existen cada vez mayor número de opciones tecnológicas competitivas que no criminalizan su uso y distribución, pero que desafortunadamente no cuentan con un respaldo económico tan poderoso como para hacer campañas mundiales ni para contratar ejércitos de abogados.
La mal llamada "piratería" representa un grave problema que debe ser tratado no sólo mediante la coerción, sino por medio de la educación el desarrollo y la divulgación de alternativas viables y justas para las sociedades con grandes necesidades tecnológicas. Es ahí donde el FLOSS tiene un potencial magnífico para convertir a los posibles delincuentes en usuarios productivos en una sociedad del conocimiento.

